Razones
Son válidas las razones que se atribuye al ingeniero Radhamés Segura para no aceptar la designación de asesor energético del Poder Ejecutivo. Si fue quitado porque no pudo resolver el problema eléctrico qué asesoría con ese propósito puede darle al mandatario. Que la decisión fuera tomada en medio de denuncias de corrupción deja también muy maltrecha su imagen personal y política. Es posible que la destitución fuera una jugada política del Gobierno para bajar la presión social y negociar la paz con los empresarios. De aceptar lo que a todas luces parece un premio de consolación el ex vicepresidente ejecutivo de la Corporación Dominicano de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) daría lugar a muchas conjeturas. Se interpretaría que la asesoría ha sido para no dejarlo en el aire o para protegerlo de venganzas. Segura ha sido opuesto a la privatización del servicio eléctrico a precio de vaca muerta. Declinar sin declararse en rebeldía lo enaltece, sobre todo cuando hay tantos que se humillan por una botella.

