En un tris
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) está cada día más cerca de saltar del cargo a causa de un escándalo de corrupción, como ocurrió con su antecesor, el también francés Dominique Strauss-Kahn. A Crhistine Lagarde no se le acusa de agresión sexual, sino que es imputada por la Fiscalía de París por complicidad en falsedad de documento y malversación de fondos. Por la dimensión del escándalo lo más probable es que tenga que dejar la gerencia del FMI para encarar el proceso judicial que abierto en su contra. Aunque por ahora no lo contemple y haya contado con el respaldo del FMI, que no ve motivo para que deje el cargo. La Fiscalía alega que cuando se desempeñaba como ministra de Economía, Lagarde, que ya depuso ante un tribunal, favoreció en un arbitraje de 403 millones de euros contra un banco público a un amigo del entonces presidente Nicolás Sarkozy. En la acusación contra la actual directora del FMI se indica que obvió la advertencia del riesgo que tenía el arbitraje por la composición del órgano.

