Monseñor Nicolás de Jesús López Rodríguez ha citado la desintegración familiar y la falta de oportunidades entre los factores que inciden en la alarmante ola de feminicidio que conmueve a la población. Con la autoridad moral y la influencia de que goza bien podía el Cardenal encabezar una cruzada para reducir la violencia de género y sus consecuencias sociales. En momentos de tanta incertidumbre es fundamental un movimiento integrado por figuras como López Rodríguez para terminar con los asesinatos de mujeres. El religioso reforzó sus argumentos con una nota que desde su punto de vista contribuye a dar la clave sobre el malestar social. Nosotros estamos presentes, dijo, pero los tígueres no van a las iglesias. El que está matando mujeres está en otra cosa. Con el poder de redención que tienen las iglesias, religiosos de la influencia de López Rodríguez harían un encomiable aporte a la sociedad al ponerse al frente de una amplia cruzada para enfrentar los feminicidios. Y si es posible muchos otros males que perturban a la familia y la sociedad.

