Equitativos
El vicepresidente ejecutivo de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) no ha encontrado la fórmula para resolver el problema de los apagones, pero sí para dosificarlos. En definitiva serán los mismos apagones, tan tediosos y prolongados como hasta ahora, pero con marcada diferencia eufónica. A fin de cuentas, un eufemismo. No se esperaba que el licenciado Celso Marranzini resolvería la crisis como por arte de magia. Sin embargo, hablar de apagones equitativos es admitir que no se cuenta ni siquiera con la formula de la escoba nueva. Puede estar animado de las mejores intenciones, pero la dimensión de la crisis eléctrica demanda mucha energía y valor. La deuda de 590 millones de dólares con los generadores, la incapacidad y l alto costo operativo de varias plantas, los fraudes y la saturación de la nómina son desafíos con los que tendrá lidiar Marranzini. Es obvio que los problemas no son una pajita, pero hablar de apagones equitativos crea más incertidumbre. Es reconocer que por ahora es lo más que se puede hacer.

