Encerrona
Más que una salida armoniosa parece una encerrona contra el depuesto presidente Manuel Zelaya la solución que se baraja para superar la crisis hondureña. Como parte de los suspicaces arreglos los golpistas han levantado el estado de sitio y el sector empresarial ha entrado en las negociaciones. Pero propuestas para restituir sólo por unas horas a Zelaya en el poder son, por inaceptables, para que éste las rechace. La intención es acorralar a Zelaya para presentarlo como renuente a toda salida que no implique su restitución revestido de plenos poderes.Dentro del plan encajan las declaraciones del embajador estadounidense ante las Naciones Unidas al calificar de idiota e irresponsable el retorno a su país del depuesto mandatario. Lewis Amselem tenía que saber que esas declaraciones molestarían a Zelaya y sus seguidores. La estrategia de arrinconarlo para después acusarlo de intransigente parece muy clara. Al ver lo que hay el depuesto gobernante ha llamado a la resistencia contra los golpistas.

