Por los planes que ha anunciado, Cándida Montilla de Medina quiere ser una primera dama activa y no decorativa. Al asumir sus funciones dijo que implementará políticas públicas para favorecer a las familias dominicanas pobres, especialmente a los niños. Sin embargo, no está claro si esa labor, aunque aclaró que será en coordinación con las instituciones que trazan políticas públicas, la desplegará desde el Despacho de la Primera Dama o a través del Gabinete Social que coordina la vicepresidenta de la República, Margarita Cedeño de Fernández. De hecho, la tarjeta Progresando, creada por Cedeño de Fernández cuando dirigía el Despacho de la Primera Dama, la operará ahora, juntamente con Solidaridad, desde sus nuevas funciones. Lo que deja en claro el proyecto de la señora Montilla de Medina es que no limitará sus funciones a asuntos protocolares, sino que tiene la intención de trabajar. Es lo importante, no obstante las dualidades y cuando, después de todo, el Despacho de la Primera Dama cuenta con su propio presupuesto.

