Al margen de un conjunto de factores sobre la apertura y operación de centros regionales de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), la posibilidad de cerrar un segundo recinto expone las dificultades que gravitan alrededor de la casa de estudios. Son otros quinientos que las extensiones han debido ponderarse con mayor detenimiento para evitar que fueran afectados por crisis financieras como la que según el rector Mateo Aquino Febrillet afecta a la UASD. A causa de las dificultades fue clausurado el recinto de San Pedro de Macorís y ahora Aquino Febrillet ha planteado la posibilidad de que el de Semaná, con 674 estudiantes e inaugurado en enero de este año, también sea cerrado. Podrían no ser los únicos centros que entren en receso de la UASD no superar la crisis económica de que han dado cuenta sus autoridades. Si existe algún medio los cierres de recintos deben evitarse. Al margen de cualquier otro factor. Es doloroso, porque las víctimas son estudiantes, en su mayoría de escasos recursos, que verán troncharse sus aspiraciones.

