La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ha vuelto a señalar a Argentina, Venezuela, Bolivia y Ecuador entre los países que recelan de la libertad de prensa. En el caso de México no se puede negar que la violencia generada por la guerra contra el narcotráfico ha convertido en un verdadero riesgo el ejercicio del periodismo. Sin embargo, hechos como la presión del Pentágono para que la prensa escrita de Estados Unidos no divulgara los documentos secretos sobre la guerra en Irak publicado por la revista digital WikiLeaks no pueden excluirse de la amenaza contra la libertad de prensa. Tampoco el arbitrario cierre por causas estrictamente políticas del canal TV-Cibao, en Santiago. La planta fue clausurada en medio del proceso electoral por las duras críticas del productor Ernesto Fadul contra el presidente Leonel Fernández y funcionarios del Gobierno. Aunque se alegue otra cosa. Es verdad que la violencia y el autoritarismo constituyen una amenaza para la libertad de prensa, pero no sólo en Argentina, Venezuela, Bolivia y Ecuador.

