Página Dos

PRIMERA FILA

PRIMERA FILA

El calificativo que suele darse a visitas como la del embajador estadounidense Raúl Yzaguirre al ministro de Industria y Comercio es el de cortesía. Y el objetivo que se atribuye el de intercambiar impresiones sobre temas de interés para las buenas relaciones entre Estados Unidos y República Dominicana. Pero la realidad es que los embajadores suelen movilizarse para abordar conflictos o agilizar cualquier trámite.

 Es muy significativo que desde el 16 de agosto el embajador  se ha notado muy activo, con visitas al Palacio Nacional y a  funcionarios como José del Castillo Saviñón. Ahora mismo uno de los principales conflictos de empresas estadounidenses, y que gravita sobre la inversión extranjera, es el que se relaciona con Codacsa. La firma, de capital mayoritariamente español, se ha quejado de que el Gobierno rehusa saldar la indemnización de 45.7 millones de euros a que fue condenado, además de expropiarle sus equipos. En eso puede andar Yzaguirre, quien ha advertido sobre los negativos efectos del caso para la inversión extranjera. Nada de cortesía.

 

 

El Nacional

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