Santiago hace otro aporte a su identidad y desarrollo con la fabricación de unos minicarros, los llamados minicabs, para el transporte en el área monumental. Los vehículos no sustituyen, pero compiten con los emblemáticos coches que han formado parte de la tradición de la pujante plaza. Los carros, con capacidad para dos personas y creados por la empresa Minicab SRL, no sólo constituyen un atractivo que ayuda a agilizar el tránsito, sino que representan una buena economía de combustible. Los santiagueros son dados a expresar un orgullo que ya es parte de su cultura, pero con sus múltiples iniciativas, incluyendo la de los minicabs, la verdad es que se les tiene que sacar su comida aparte. Todas las grandes ciudades cuentan con medios prácticos para el turista o el interesado recorrer los lugares históricos en el menor tiempo y sin las tensiones de los entaponamientos. Con el medio de transporte, diseñado por los arquitectos Miguel Rivas y Rosa Arlene María, los santiagueros se anotan otro importante tanto.

