La epidemia del cólera no puede ser ni por asomo el pretexto para la masiva repatriación de haitianos que realizan las Fuerzas Armadas y la Dirección General de Migración. La condición de residentes ilegales debe ser el motivo principal para las autoridades ejercer el derecho a la repatriación de extranjeros. El cólera y la crisis económica y social que gravitan sobre la nación ha determinado que cientos de haitianos crucen la frontera huyendo de los problemas. Esta parte de la isla se ha convertido en el santuario para familias que viven a la intemperie o hacinadas en espacios que no cuentan siquiera con instalaciones sanitarias. Por supuesto que la epidemia que ha costado más de tres mil vidas puede ser lo que más haya sonado la alarma, pero en modo alguno puede ser la causa fundamental de las repatriaciones. Las autoridades tienen que tenerlo muy claro para evitar los consabidos conflictos internacionales. La condición de residentes ilegales es más que suficiente para justificar los operativos. Así no puede hablarse de persecución ni discriminación.

