Un tanto
El jefe de la Policía, Manuel Castro Castillo, se ha anotado un tanto con la eficiencia demostrada para aclarar en el menor tiempo posible la muerte de dos mujeres. Aunque contara con suficientes indicios sobre las muertes de Natasha Sing Germán y Suleika Flores Guzmán es significativo que no pasaran a formar parte de la horrorosa galería de casos impunes. En realidad, bajo la gestión de Castro Castillo, quien ha tenido que lidiar con una encrespada ola criminal y delictiva, son contados los escasos que han quedado sin aclarar.
La Policía estableció que la abogada Sanhys Dotel Ramírez, esposa de un empresario, habría reclutado a un sobrino político suyo, a quien entregó 800 mil pesos para que contratara los sicarios que mataron a las dos mujeres. Sing Germán habría sido ultimada por error, porque el objetivo era Flores Guzmán, de quien se dijo había tenido un romance con el empresario Julio Cepeda Ureña, esposo de la supuesta autora intelectual. La eficiencia plantea también un reto en la medida que demuestra que cuando se quiere, se puede.

