Página Dos

PRIMERA FILA

PRIMERA FILA

Saque honor

 

A la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, no le corresponderá el honor del puntapié en el partido que dejará inaugurado el Mundial de Fútbol que se disputará en la nación suramericana. Tampoco al presidente de la Federación Internacional de Fútbol Aficionado (FIFA) ni a ninguna otra personalidad. El honor de patear la “Brazuca”, el balón oficial en la ceremonia de apertura de la Copa, mañana jueves, corresponderá a un parapléjico con un exoesqueleto creado por un equipo de 156 científicos de todo el mundo, dirigido por el brasileño Miguel Nicolelis. El partido inaugural será entre Brasil y Croacia. Mediante impulsos eléctricos cerebrales el parapléjico podrá levantarse de su silla y golpear el balón. Para la Presidenta, que ha sido duramente cuestionada por la inversión de 11,520 millones de dólares en la organización de la Copa, se trata, después de todo, de un respiro. Por las tensiones sociales generadas por huelgas y protestas que todavía imperan, de esa manera también se libera de un posible mal momento. Y peor si su país no gana el Mundial.

 

El Nacional

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