Crímenes ocurridos estos días, que por más incrementan la incertidumbre en la población, sugieren una delincuencia en auge, que la Policía está compelida a enfrentar con todos sus recursos. A los asesinatos de un teniente del Ejército y de un cabo de la Policía en Villa Mella y Los Frailes se ha agregado, entre otros crímenes perturbadores, la muerte de un ingeniero en el sector Los Cacicazgos. Tanto la muerte del teniente José Burgos Espinal, ocurrida en Haras Nacionales, como del cabo Antonio Ferreras Adames y la del ingeniero Wilson Alejandro Amparo Luna son para que el mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín no sólo movilice sus tropas, sino que redoble las medidas para enfrentar a la delincuencia. Y más cuando aparte de los crímenes desconocidos asaltaron una sucursal del Banco León, en la carretera Mella, de donde se llevaron más de un millón de pesos en efectivo. Aunque al jefe de la Policía no le ha temblado el pulso frente a la criminalidad tampoco puede descuidarse ante la ola de crímenes y atracos de estos días.

