Buen pueblo
Aunque lo dicho por el ministro de Salud Pública, no resulta del todo una novedad, siempre es bueno recordar, para beneficio de no pocos incrédulos, que el sistema de salud de República Dominicana sirve también sin ninguna restricción a la población haitiana residente aquí y en el vecino país, como lo demuestra la estadística ofrecida por el doctor Freddy Hidalgo, de que los hospitales locales ofrecieron en 2013 dos millones de consultas a nacionales haitianos.
Se resalta también que el 52 por ciento de las embarazadas que reciben asistencia en hospitales de la frontera son mujeres haitianas, mientras que a nivel nacional, de cada cien parturientas, 18 son de ese país.
Aunque nadie se queja, es conveniente señalar que una porción apreciable del presupuesto de Salud Pública se emplea en asistencia a pacientes inmigrantes o que residen en territorio haitiano, lo que habla muy bien del Estado y pueblo dominicanos.
Tan solidarias son las autoridades dominicanas que han sugerido que dos hospitales ofrecidos por la Unión Europea sean construidos del lado haitiano y que en caso de ser necesario se brindaría colaboración con personal médico y paramédico. Algún día el mundo conocerá el auténtico perfil del buen dominicano.

