¡Insólito!
Por más vacunada que pueda estar la población, de ninguna manera es como para que pase inadvertida, por insólita, la denuncia del titular de la Procuraduría Antilavado de Activos, Germán Miranda Villalona, sobre el arsenal de guerra que según él posee la seguridad del alegado narcotraficante Winston Rizik Rodríguez. Antes que proceder a recuperarlas de inmediato y detener a los poseedores por tratarse de armas ilegales, el funcionario se ha decantado por un plazo de 20 días para iniciar el proceso.
Y peor todavía cuando según el propio Miranda Villalona los pertrechos estarían en manos de criminales y delincuentes que serían utilizados en la seguridad personal de Rizik Rodríguez, a quien calificó como uno de los narcotraficantes más peligrosos y sanguinarios del país.
Se entiende que ningún civil puede portar arma de guerra, pero el caso resulta más preocupante cuando las autoridades reconocen que los supuestos artefactos están en manos de criminales, a quienes no se persigue, sino que se les emplaza. Se trata de otro de esos casos que desconciertan.

