Torpedo
La polémica por la sentencia del Tribunal Constitucional que desconoce la jerarquía de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) en los asuntos internos se ha tornado más escabrosa con las supuestas irregularidades que según un magistrado disidente se habrían cometido en el proceso. Hermógenes Acosta de los Santos ha sorprendido a la opinión pública al denunciar que el fallo aprobado por el pleno no fue el que se publicó.
Si es así, se trata de una violación gravísima, que amerita por lo menos de una exhaustiva investigación para establecer responsabilidades. Tras rechazar los alegatos para desvincular al país de la CIDH, el magistrado ha cuestionado la legalidad de la sentencia, porque según dijo fue alterada después de ser sancionada por el tribunal. Acosta de los Santos es uno de los tres magistrados que votaron en contra de la ruptura con la CIDH.
Los otros dos son Ana Isabel Bonilla y Katia Miguelina Jiménez. Con el torpedo del magistrado sobre la supuesta alteración de la sentencia el debate está llamado a tomar otra vertiente. Sobre todo si se comprueba que es verdad.

