Artífice
Los meses de negociaciones secretas entre Estados Unidos y Cuba para restablecer sus relaciones diplomáticas y poner fin al histórico bloqueo comercial han tenido en el papa Francisco a uno de los héroes anónimos. Además de recibir en el Vaticano a delegaciones de ambos países para culminar el acercamiento, el Pontífice intervino ante los presidentes Barack Obama y Raúl Castro sobre la necesidad de derribar el muro que por más de 50 años ha separado a sus respectivos países.
Amén de que el bloqueo es un anacronismo que políticamente no ha prosperado. Ni siquiera la visita a China del presidente Richard Nixon en plena Guerra Fría ha tenido tanto impacto internacional como el diálogo con Cuba ordenado por Obama para restaurar los nexos diplomáticos.
El escenario para las negociaciones, en las que Su Santidad como artífice se baña de gloria, incluiría el fin de las restricciones en viajes y la apertura de embajadas. Con la decisión, que ha encontrado un respaldo universal, Obama pasará a la historia no solo por ser el primer presidente negro de Estados Unidos.

