Prevaricación
Ahora que el sistema judicial está sobre el tapete, por lo menos merece que se ponderen propuestas tan sensatas como el delito de prevaricación de los jueces. Tal y como expuso el abogado Julio Cury, la oportunidad es de oro para que se legisle en ese sentido. De esa manera se juzgará a los jueces que dicten fallos contrarios a elementales normas de derecho o que vayan más allá de la mera ilegalidad como producto de una interpretación errónea.
Cury sugiere la inhabilitación para ocupar cargos públicos, como ocurrió en España con el juez Baltasar Garzón, pero la pena puede variar.
El caso es que esos magistrados no queden con la cara limpia después de faltar a sus atribuciones. Por falta de sanciones, la ciudadanía está prácticamente subordinada a la interpretación que un magistrado pueda tener de la ley. El jurista sostiene, con razón, que se trata de una laguna que se presta a decisiones antojadizas, que perjudican el sistema judicial. La propuesta bien merece ser enarbolada por todos los que promueven el Estado de derecho.

