Supervisión
La quiebra del Banco Peravia no tuvo, por su dimensión, mayores repercusiones para el sistema financiero. Salvo en el estado emocional, no afectó siquiera a sus ahorristas, a quienes la Superintendencia de Bancos devolvió sus depósitos.
Sin embargo, la caída no deja de ser un aviso sobre la necesidad de reforzar la supervisión para evitar que esas situaciones se repitan.
Es la razón por la cual tienen tanta relevancia encuentros como el celebrado por funcionarios de la Superintendencia de Bancos de República Dominicana y un país con tanto rigor como Chile para evaluar la metodología de cuantificación y monitoreo de riesgos de mercado, liquidez, crédito y operación de las entidades financieras.
Demuestra de esa manera el superintendente Luis Armando Asunción que está muy consciente de que solo a través de una eficaz supervisión y con un personal experimentado se pueden evitar tormentas que afecten al sistema financiero. Asume así que su misión no es poner candado después que se comete el robo, sino evitar el robo.

