Airoso
Al cabo de 28 días de una huelga de hambre que hacía temer por su vida, el encarcelado líder opositor Leopoldo López obtuvo lo que pedía al conseguir que el Gobierno de Nicolás Maduro convocara a elecciones congresuales. Gracias al ayuno, que López comenzó con otros 100 presos políticos que la abandonaban en la medida que se deterioraba su salud, la comunidad internacional se movilizó en demanda de garantías y respeto al juego democrático en Venezuela.
El Gobierno ha rehusado aceptar que cedió a las presiones, pero lo cierto es que no había fecha para las parlamentarias que debían celebrarse este año.
La presidenta del Tribunal Electoral, Tibisay Lucema, dijo que la supuesta indefinición era parte de la campaña internacional contra Venezuela. López lleva más de un año en prisión acusado por el Gobierno de incitar a la violencia en las protestas que se propagaron por todo el país contra el desabastecimiento de productos básicos. Tras ganar la contienda, la tarea de López y la oposición es realizar un papel airoso en los comicios, si es que hay garantías.

