Es legítima la defensa del expresidente Leonel Fernández y otros dos funcionarios de su Gobierno anunciada por el bloque de senadores del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) frente a la querella interpuesta por el ex fiscal del Distrito Nacional y líder de la Alianza País, Guillermo Moreno. No se puede perder de vista que Fernández es también el presidente del PLD y que otro de los acusados del déficit fiscal por 187 mil millones de pesos, el senador Félix Bautista, es su secretario de organización. El otro implicado, el ex ministro de Obras Públicas, Víctor Díaz Rúa, es el encargado de finanzas del partido. Si estiman que son inocentes o por las razones que fueren lo más normal es que los senadores peledeístas defiendan del sometimiento a sus compañeros de partido y exfuncionarios. Lo censurable sería que la defensa la haga el Senado o que la Cámara interfiera para evitar que el Ministerio Público acoja la querella. Si algo cabe esperar en este caso es que en la evaluación de la querella prime lo jurídico y no lo político. Es el reto para el procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito.

