Página Dos

PRIMERA FILA

PRIMERA FILA

Mea culpa

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), que sabe que estaba caliente por estos predios, ha aprovechado su visita al país para enfriarse un poco al condenar la nefasta legitimación por ese organismo de la intervención norteamericana de abril de 1965. Aunque para algunos no sea suficiente, se trata de un gran mérito para Luis Almagro, porque ningún otro dirigente de la OEA lo había hecho.

Como canciller del Gobierno de José –Pepe- Mujica, el actual titular de la OEA no es, al margen del oprobioso papel que esa entidad haya jugado, un diplomático de mentalidad retrógrada.

Lo acaba de demostrar al censurar una intervención que, como reconoció, impidió que se restaurara el orden democrático tras la revuelta que se inició el 24 de abril de 1965 y en la que hubo más de tres mil muertos.

El discurso inaugural de la Segunda Asamblea de la Asociación Mundial de Órganos Electorales no podía ser mejor escenario para el mea culpa contra una intervención que manchó para siempre la imagen de la OEA.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación