Página Dos

PRIMERA FILA

PRIMERA FILA

Confesión

Por más que se esté curado de asombro, no deja de ser insólita la aclaración del director de la Autoridad Metropolitana del Transporte (Amet), Frener Bello Arias, sobre las multas que los agentes del cuerpo imponían a cualquier conductor. A los policías se les exigía, como si se trataran de agentes recaudadores, una cuota de entre 20 y 30 multas diariamente.

Con esa orden salían a la calle a cumplir su misión, por supuesto sin molestar a los choferes de carros del concho ni de voladoras, porque estos tienen una licencia para violar la ley y anarquizar el tránsito.

En una comunicación al director de El Día, Rafael Molina Morillo, el director de Amet admite que al no poder cumplir en forma correcta con las cuotas de multas que se les asignaban los agentes penalizaban a una persona más de una vez y levantaban actas fantasmas.

De esa manera se multaba a personas que en el momento de la violación podían estar hasta fuera del país. Alienta, sin embargo, que el director de Amet no solo reconozca el atropello, sino que esté decidido a corregirlo.

El Nacional

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