Alentador
Son muy significativas sobre el escándalo de corrupción en la Oficina de Ingenieros Supervisores del Estado (OISOE) las seguridades del ministro Administrativo de la Presidencia, José Ramón Peralta, de que en torno al caso no habrá impunidad. Son tan alarmantes las irregularidades que han trascendido que en realidad alienta que el Gobierno esté decidido a extirparlas y proceder contra los implicados.
El caso de la OISOE las autoridades tienen que asumirlo, más que un reto, como una oportunidad para dar un ejemplo de su determinación en la batalla contra la hiedra de la corrupción. Si se actúa conforme a las leyes, sin dejar piedra sobre piedra, el Gobierno puede salir fortalecido.
El caso de la OISOE, que brotó después que un ingeniero se suicidó abrumado por las deudas que se generaron en una contrata, se ha convertido en el tema del momento. El mensaje de Peralta resulta auspicioso. Si el Gobierno utiliza el caso para enviar un mensaje contundente contra la corrupción, pues no cabe duda que se anotará un importante tanto.

