Magnitud
La estela que ha dejado el caso de los pilotos franceses no se puede soslayar. Al afirmar que pese a la fuga de los dos pilotos acusados de narcotráfico, en República Dominicana hay autoridad y control, el ministro de Interior y Policía, José Ramón Fadul, ha calibrado el nocivo efecto que tiene el caso para la imagen del país.
El gran problema está en que si no se atan todos los cabos y se establecen las debidas responsabilidades sobre la salida de Pascal Jean Fauret y Bruno Armand Odos quedará la duda sobre el sistema de seguridad y de justicia.
No ha de olvidarse que los aviadores franceses, quienes habían sido sentenciados a 20 años de prisión, no son los únicos que burlan el impedimento de la salida ni la prisión domiciliaria.
Además Francia se ha ocupado de fomentar el inquietante descrédito al expresar su desconfianza en el sistema judicial dominicano.
De manera, que el caso de los pilotos franceses se ha convertido en un desafío para las autoridades demostrar que en este país prevalece, además de autoridad y control, la seguridad jurídica.

