Sumisión
Al aprobar el Presupuesto para 2016 sin eliminarle siquiera una coma, aun sea para guardar las apariencias, el Congreso hizo gala de un vergonzoso ejemplo de sumisión. No propiamente representantes de la oposición, sino economistas independientes sostienen que el proyecto por 663 mil 558 millones de pesos que la Cámara de Diputados acaba de convertir en ley necesitará, además del endeudamiento que citó el Ministerio de Hacienda, de la creación de más impuestos porque es deficitario. Pero los diputados no se detuvieron en ningún detalle a la hora de ratificar la polémica pieza legislativa.
El exgobernador del Banco Central, Guillermo Caram, ha insistido en que La Ley de Presupuesto coloca al Gobierno en una encrucijada.
Aunque el ministro de Hacienda, Simón Lizardo, rechace las observaciones y envíe a estudiar a quienes cuestionaran el proyecto. Tanto el Senado como la Cámara de Diputados volvieron a hacer un flaco servicio al sistema democrático al actuar como sello gomígrafo del Ejecutivo en lo concerniente al Presupuesto.

