Urgencia
Se pensaba que era solo el embajador de Estados Unidos, James W. Brewster, que estaba interesado en entrevistarse con el presidente de la Junta Central Electoral (JCE). Pero ayer se determinó que también lo estaba el representante de la Unión Europea, Alberto Navarro. La advertencia de Roberto Rosario de que no aceptaba presiones ponía una dosis de suspicacia a un encuentro que, por demás, se celebró con una urgencia que llama la atención.
Tras una primera entrevista celebrada el 21 de septiembre, la embajada de Estados Unidos solicitó un segundo encuentro, al cual el presidente de la JCE no le había puesto fecha. Rosario alegó problema de agenda, lo que también se prestó a conjeturas, dado que las entrevistas con representantes de la misión estadounidense suelen utilizarse como buenas señales.
No hay que hacer grandes esfuerzos para concluir en que el interés tanto de Brewster como de Navarro es abordar con el presidente de la JCE el caso de los supuestos apátridas, que ha vuelto sobre el tapete. El problema electoral es por ahora irrelevante.

