Otro jaque
El juicio contra la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, que autorizó el presidente de la Cámara de Diputados por supuesta adulteración de las estadísticas sobre el déficit fiscal es otro jaque contra una mandataria que no ha tenido respiro en su segundo ejercicio del poder.
Los escándalos de corrupción detectados en Petrobras, en torno a los cuales están presos políticos y empresarios, así como la severa crisis económica, que ha determinado la devaluación de la moneda y el incremento del desempleo, son dos de los grandes problemas que la han acorralado.
El juicio que ha autorizado su antiguo aliado y hoy rival político, Eduardo Cunha, que podría poner fin al mandato de Rousseff y agravar la crisis que sacude a Brasil, depende de una comisión especial que será designada por la Cámara de Diputados.
No ha dejado de llamar la atención que Cunha decidiera abrir el proceso contra la mandataria, cuya popularidad ha caído a mínimos históricos, después que se iniciara una investigación sobre unas cuentas bancarias suyas en el exterior. El proceso agrava más la crisis.

