Durísimo
El escándalo que estremece el sistema judicial genera cada día opiniones sorprendentes, que ponen a pensar hasta al más indiferente de los mortales. Ahora resulta, según el presidente de la Asociación de Industrias de República Dominicana (AIRD), que la crisis que ha acabado con el escaso crédito que tenía la Justicia era previsible.
Su pecado original fue la forma en que fueron elegidos los miembros de la actual judicatura; o sea, después de la reforma constitucional de 2010 que derivó del pacto de las “corbatas azules” suscrito entre el entonces presidente Leonel Fernández y Miguel Vargas Maldonado, en representación del otrora opositor Partido Revolucionario Dominicano (PRD).
Lo más alarmante son las razones en que De Moya fundamenta las consecuencias del pacto para el Poder Judicial: se estaba conformando un sistema judicial benévolo con los delincuentes. En otras palabras: un traje a la medida de intereses espurios. En ese momento tal vez faltaron voces contundentes y con audiencia que pusieran los puntos sobre las íes para evitar el escarnio que afecta al país.

