Tolerancia
Al embajador de Estados Unidos, sometido a un incesante fuego cruzado por promover el colectivo LGTB (lesbianas, gais, transexuales, bisexuales), hay que reconocerle una muestra de tolerancia con su aclaración de que los críticos de su conducta no serán reprimidos con la negación de visado para ingresar a su país.
Con su actitud James W. Brewster disiente del “Acta Global de Respeto a los Derechos Humanos”, el proyecto de ley elaborado por la congresista de New Hansphire, Jeanne Shaheen, para restringir la entrada a Estados Unidos de las personas que discriminan a las minorías.
A Brewster, de quien se ha pedido hasta que sea trasladado del país, no se le critica por sus preferencias sexuales, sino por su destacada presencia como diplomático a favor de la comunidad LGTB.
Se le ve más como un promotor de las prácticas sexuales de ese conglomerado que como un real promotor de los derechos humanos. Pero, tras advertir que no se dejará intimidar, su garantía de que no se reprimirá a quienes condenan su misión es una muestra de respeto.

