Tiene que evitarse que por alguna razón pueda contaminarse el expediente sobre las operaciones de Manuel Mesa Beltré (El Gringo), acusado de ser uno de los cabecillas del microtráfico de drogas en la parte alta de la ciudad. Con palos a ciegas se echaría por el suelo la eficiente labor desplegada por el general Miguel de la Cruz Reyna para reducir el microtráfico y la delincuencia en la zona. La inquietud surge a propósito de la detención del vendedor de autos Juan Carlos González Echavarría para ser interrogado sobre sus supuestos nexos con Mesa Beltré. La acción guarda similitud con los apresamientos por nexos personales con el fugitivo capo boricua José David Figueroa Agosto. La diferencia está en que de éste se ignora el paredero y Mesa Beltré fue capturado en un operativo dirigido por De la Cruz Reyna. Contra el comerciante González Echavarría no existe acusación, sino que se le detuvo bajo sospecha de estar relacionado con Mesa Beltré. Las autoridades tendrán que afinar bien la puntería para no debilitar la lucha contra la drogadicción. Y enredarla más.

