Balance
Una ley de partidos políticos y otra de régimen electoral son impostergables para regular los procesos de votación. Los incidentes que en el último tramo marcaron la campaña proselitista evidenció la necesidad de normas más explícitas sobre las formaciones políticas y las funciones de la Junta Central Electoral (JCE).
Los proyectos que cursan en las cámaras legislativas no pueden seguir dando tumbos, única y exclusivamente porque no convienen a partidos como el de la Liberación Dominicana (PLD), Revolucionario Dominicano (PRD) y Reformista Social Cristiano (PRSC). Además de transparentar los recursos que se invierten en los procesos, las legislaciones tienen que garantizar la democracia interna de las organizaciones políticas.
El compromiso que se ha expresado de aprobar las leyes después de las elecciones que culminaron ayer domingo tiene que cumplirse. Pero las legislaciones no pueden ser, como se ha intentado, a la medida de las ambiciones de los partidos, sino para fortalecer el sistema democrático.

