Confusión
La preocupación del procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, por la “zafra” en la enajenación de bienes en que incurrirían algunos ayuntamientos no deja de prestarse a conjeturas. Si bien debe evitarse y actuar contra la transferencia irregular del patrimonio público no es lo que siempre ha ocurrido.
Desde que asumió como ministro de Deportes, Jaime David Fernández Mirabal denunció y apoderó al Ministerio Público de un expediente bien documentado sobre supuestas construcciones ilegales y la apropiación de solares del parque La Barranquita, de Santiago.
A la fecha, ese Ministerio Público que hoy está tan preocupado por las supuestas enajenaciones en ayuntamientos, no ha tomado ninguna decisión sobre la querella presentada por Fernández Mirabal.
Hay que evitar la enajenación del patrimonio público, pero también actuar, sin reparar en banderías de ningún color, contra quienes, como en el caso de La Barranquita, se han apropiado de bienes del Estado. De esa manera la preocupación de Domínguez Brito tendría más legitimidad.

