Que lo diga
Si el Gobierno conoce las razones por las cuales Estados Unidos canceló el visado diplomático al presidente de la Junta Central Electoral (JCE) lo mejor sería exponerlas. De esa manera despeja las incesantes conjeturas sobre una decisión que plantea un conflicto bilateral. Pero si por casualidad no la sabe, entonces tiene que reclamar una aclaración al Departamento de Estado.
No basta con que Washington aclarara que la decisión de la que fue víctima Roberto Rosario Márquez no afecta las relaciones diplomáticas entre los dos países. Como se ha explicado, un visado diplomático no es optativo ni un derecho soberano. Forma parte del derecho internacional por tratarse de un convenio bilateral.
Por ahora se interpreta que la decisión, por su carácter unilateral, ha sido un atropello contra el Gobierno y el Estado dominicanos. De la misma manera que lo decidió el pleno de la JCE también el Gobierno tiene que reclamar una explicación frente a una medida que, a todas luces, refleja injerencismo. Hay que insistir en que la decisión no es de tipo personal.

