Medicinas
El Ministerio de Salud Pública reveló que en los últimos 15 meses han sometido a la justicia 58 laboratorios por falsificar medicinas, pero la realidad es que para la sociedad esa información no sirve para nada, porque lo correcto sería que dijeran a la población los nombres de esos laboratorios para que la gente no compre sus medicamentos.
Habría que cuantificar la cantidad de personas que perdió la vida al consumir un medicamento que no era el indicado para su sanación.
El problema es tan grave que no basta con anunciar su sometimiento cuando los antecedentes indican que en las cárceles del país nadie guarde prisión por ese hecho.
Mientras no existan consecuencias ejemplarizadoras en temas tan serios como práctica ilegal de la medicina y la falsificación de medicamentos, los dominicanos seguiremos muriendo como pollos, más si el dueño del laboratorio o el importador de los medicamentos es un amigo que aportó para la campaña. Uno de esos estuvo preso y fue dejado libre como si nada hubiese pasado.

