Fórmula
Con las diferencias internas y externas que ha admitido sobre el pacto eléctrico, el ministro de Economía, Isidoro Santana, ha propiciado múltiples interrogantes con su anticipo de que en un par de semanas o quizás menos, el convenio puede ser consensuado.
¿O las diferencias que ha citado no son tan profundas o el pacto terminará por imponerse? Primero, según el propio Santana, habrá que conciliar las diferencias entre los representantes del sector eléctrico y del área macroeconómica del Gobierno.
El sector empresarial ha citado el desacuerdo como uno de los factores que ha retrasado el acuerdo. Pero luego de unificar posición se supone que las autoridades tendrán que consensuar el pacto no únicamente con los empresarios, sino con los representantes del sector social.
Si todo eso puede hacerse en menos de dos semanas, entonces las diferencias entre todos son más de forma que de fondo. Pero de no ser el caso, entonces el convenio habrá que imponerlo. Y no precisamente con magia, sino a través de alguna fórmula que por ahora se desconoce.

