La Declaración de Cádiz resalta la necesidad de promover las micro, pequeñas y medianas empresas para incrementar la productividad y la competitividad, en el marco de un llamamiento a impulsar un modelo de desarrollo económico al servicio de los ciudadanos. Como en sus 21 ediciones anteriores, la Cumbre Iberoamericana produce textos muy esperanzadores que nunca alcanzan la realidad. Esta vez, la Declaración de presidentes latinoamericanos, de España y Portugal, incluyó el tema de las Pyme, lo que sin dudas llena de satisfacción al presidente Danilo Medina, quien acudió a esa reunión, pues figura como cuestión principal en su agenda de gobierno. El documento se aproxima bastante al discurso que pronunció Medina en ese cónclave, en el que advirtió a Iberoamérica que una reducción de la inversión pública social conduciría a aumentar la exclusión y a debilitar las economías. En efecto, la Declaración de Cádiz propone promover políticas de crecimiento incluyente, además de políticas de desarrollo sostenible. Aunque las cumbres presidenciales se reducen casi siempre a un ejercicio protocolar, ojalá que esta vez del dicho al hecho no haya tanto trecho.

