Emérito
Gran pesar ha causado en todos los sectores la muerte del obispo emérito, monseñor Amancio Escapa Aparicio. En los últimos años se destacó como uno de los principales propulsores de la Feria del Libro Católico. Era de esos religiosos de buen temperamento, que confraternizaba con el común de la gente. Escapa Aparicio, quien nació en España el 30 de marzo 1938, era obispo auxiliar de la arquidiócesis de Santo Domingo. Había llegado a República Dominicana el 7 de diciembre de 1965, integrándose como profesor del colegio San Judas Tadeo. Más adelante fue designado párroco de la parroquia del mismo nombre, ubicada en la calle Fantino Falco, del ensanche Naco. El amor y las buenas relaciones que cultivó con los dominicanos hicieron que en 1973 se naturalizara. Además de apreciado por sus prédicas religiosas, Escapa Aparicio se distinguió como propulsor del deporte y la cultura. Con su muerte a causa de una larga enfermedad, la Iglesia católica pierde a un digno representante y la comunidad a un hombre que supo predicar el bien.

