Doloroso.-
El caso del estudiante muerto en San Francisco de Macorís cuando trató de evitar que una estudiante con quien caminaba fuera despojada de un celular vuelve a sacudir a la población. Y llamar la atención de las autoridades sobre una siniestra ola de violencia que cada día cobra más víctimas inocentes.
José Alfredo Cepeda, de 27 años, recibió dos disparos de dos delincuentes que se desplazaban en una motocicleta cuando trató de evitar que una compañera con quien había salido del liceo Juan Pablo Duarte fuera asaltada. Según testigos, la zona donde ocurrió el suceso, próximo al parque Espínola, es en horas de la noche tierra de nadie.
Muertes como la del estudiante son, por las circunstancias, las que más dolor e impotencia causan en la población. El suceso recuerda muchos crímenes cometidos para despojar a las víctimas de un celular o por cualquier tontería.

