Claridad
El caso de los equipos de la Junta Central Electoral (JCE) ha tomado un curso que demanda una investigación exhaustiva. Además de los 39.7 millones de dólares que se invirtieron en los escáneres para las elecciones de 2016, está la confiabilidad en la JCE como rectora de los procesos.
Como desde ya hay quienes usan el escándalo para cuestionar los resultados de las votaciones, el presidente de la JCE, Julio César Castaños Guzmán, ha tenido que realizar oportunas precisiones para despejar dudas.
Pero en medio del escándalo que se ha denunciado es normal que la gente se alarme por la compra de unos equipos que además de defectuosos ni siquiera sirven para otros procesos. Y de los que, por demás, todavía se adeudan más de 13 millones de dólares.
Lo aconsejable es que la Cámara de Cuentas o una firma internacional audite tanto los equipos como el proceso de adquisición.

