Ardiente
El padre Rogelio Cruz sabe que estaba en capilla ardiente en la congregación de los salesianos. Su separación de la orden religiosa, que él atribuye a su desacato de las normas, no ha debido sorprenderlo. Pero es necesario precisar algunos aspectos sobre su trabajo en aras de la justicia.
Cruz es un activista social que ha permanecido al lado de los más necesitados y en defensa de intereses nacionales.
Sus prédicas y su propia fachada no son las más usuales por los religiosos, sino que más bien contrastan con los hábitos de estos. Sean religiosos o de cualquier otra esfera, personas tan contestatarias como él suelen tener problemas.
Cruz, no obstante los conflictos que afrontaba, no se ha dado por vencido. Aunque había tenido muchos problemas, advirtió que apelará la suspensión tanto porque la considera injusta como al considerarse un discípulo de Jesús.

