En su campaña por la presidencia del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), el doctor Enmanuel Esquea Guerrero ha apelado a la dignidad y los principios para encender el jacho de la organización.
Y la verdad es que el perredeísmo está tan apagado que ni siquiera en una coyuntura tan volátil como la actual se ha sentido. Sea por la línea observada por su presidente Miguel Vargas Maldonado, a quien se acusa de tenerlo secuestrado, o como resultado de la confrontación interna.
En una tarea que de momento luce quijotesca Esquea Guerrero aspira romper la inercia y restaurar el dinamismo que otrora exhibía el perredeísmo. En sus recorridos el abogado insiste en que al PRD le robaron el poder, pero que a los perredeístas no les pueden robar la vergüenza.
Para relanzar al PRD su plan no sólo consiste en una oposición más radical, sino en la capacitación de sus dirigentes para vincularlos con la problemática social y económica. Aunque insiste en que frente a una crisis moral es necesario levantar la bandera de la dignidad.

