El Colegio Médico Dominicano (CMD), que ha tenido como norte las reivindicaciones salariales, ha sonado la voz de alerta por las muertes a causa de dengue, leptospirosis, malaria y rabia humana.
Se trata de una preocupación digna de que se le preste la debida atención y más cuando se sabe que las condiciones sanitarias son el mejor caldo de cultivo para esas enfermedades. De hecho, se ha advertido que el país está ante una epidemia de rabia animal, que ha provocado la muerte de dos personas, en tanto los otros males constituyen una lamentable realidad. La Secretaría de Salud Pública debería evitar por todos los medios que enfermedades prevenibles se propaguen, porque entonces se requerirá más recursos para enfrentarlas. Si el doctor Waldo Ariel Suero y los demás directivos del CMD advierten sobre la propagación de las enfermedades es sencillamente porque el problema es alarmante.

