El presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) ha vuelto a advertir que el país se aboca a un futuro incierto de no realizar ahora importantes cambios estructurales.
Manuel Díez Cabral no abundó en esos cambios, pero dejó clara su disensión de la política del Gobierno para enfrentar los retos que se ciernen sobre la nación. Cuestionó medidas que según él han generado sorpresas y lamentó que el 44 por ciento del Presupuesto de 2013 esté destinado al pago e intereses de la deuda.
Las autoridades tendrán que prestar atención a preocupaciones como la externada por el presidente del Conep en lugar de contentarse con elogios inducidos por sectores interesados para persuadir a la opinión pública. El sector empresarial ha jugado su papel y su preocupación no debería ser contrarrestada con campañas que, en definitiva, no hacen más que ocultar la realidad. El país está ahora mismo en una suerte de limbo, que ha propiciado que la demanda de justicia se convierta en un sentimiento nacional.

