La formación y el salario de los maestros forman parte de las preocupaciones que la sociedad civil estima deben abordarse para mejorar la calidad de la educación. Un estudio del Foro Socioeducativo, que preside Aída Hernández, ha arrojado unos resultados espantosos sobre las precarias remuneraciones de los educadores.
El sueldo base de un maestro de enseñanza básica es, según el estudio, inferior al salario mínimo más alto en el sector privado.
No alcanza ni siquiera para cubrir la canasta familiar. Con una retribución tan limitada es imposible que un educador pueda desempeñar con eficiencia la labor de enseñar y ni siquiera que pueda superarse.
En tres años no ha habido revisión de los sueldos de los maestros y es posible que cualquier evaluación no haya sido más que protocolar. La sociedad civil hace un valioso aporte tanto al revelar la situación de los educadores como en velar por la distribución de los recursos asignados al Ministerio de Educación. La enseñanza no es una tarea exclusiva de las autoridades. Compete a todos los sectores.

