La sospecha del asesor antinarcótico del Poder Ejecutivo de que el recluso José Luis Montás (El Duro Motors) pudo ser víctima del crimen organizado torna más suspicaz el deceso de uno de los principales acusados de la matanza de siete colombianos el 4 de agosto de 2008 en Paya, Baní. La hipótesis de Marino Vinicio Castillo de que el presidiario murió por envenenamiento y no a causa de hepatitis, es para que la Procuraduría General de la República profundice aún más las investigaciones sobre el caso. Un cuestionado informe forense da cuenta de que en la muerte de El Duro Motors, quien estaba condenado a 30 años de prisión, no hubo elementos extraños. Sin embargo, compañeros de prisión en La Victoria y los familiares insisten en que hubo negligencia de las autoridades del recinto. La tesis que baraja el funcionario de que El Duro Motors pudo ser víctima del crimen organizado es para que no se descarte ningún ingrediente en torno al caso. Por demás la gente no cree la versión del Ministerio Público de que el recluso murió por complicaciones hepáticas.

