Página Dos

PRIMERA FILA

PRIMERA FILA

Los reclamos e impugnaciones de candidaturas son tan numerosos que el presidente de la Cámara Administrativa de la Junta Central Electoral (JCE) ha expresado temores de que puedan afectar el montaje de las votaciones. Las quejas son la mejor muestra de que este país, que viste una nueva Constitución y  de cuyas reformas  las autoridades se enorgullecen,  necesita una ley de partidos y agrupaciones políticas. Las impugnaciones son tan escandalosas que, con toda y la logística con que cuenta la JCE, figuras como el magistrado Roberto Rosario exponen su preocupación sin ambages. Rosario tocó un elemento inquietante al recordar que en las votaciones de 2006 hubo que reimprimir boletas debido a los recursos que se elevaron ante el tribunal. La situación que se ha presentado refleja que la ley de partidos no es necesaria únicamente para controlar la utilización de recursos públicos y evitar la penetración del narcotráfico, sino para garantizar un ejercicio más diáfano en las organizaciones políticas. No se debe esperar más tiempo.

El Nacional

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