El papa Benedicto XVI ha expresado vergüenza y remordimiento de la Iglesia Católica por los casos de pedofilía en que se involucra al clero de Irlanda y se confesó entristecido por los abusos sexuales de sacerdotes En una carta a la nación de Irlanda que ha convulsionado al catolicismo mundial, el Papa denunció lo que definió como graves errores de juicio del episcopado irlandés por haber encubierto centenares de casos de pedofilía cometidos por sacerdotes durante décadas. La carta de Benedicto a los irlandeses será recordada como un documento histórico de gran trascendencia, pues el Santo Padre admite la gravedad de los comprobados abusos sexuales contra menores cometidos por sacerdotes, no sólo en Irlanda, sino también en Estados Unidos, Australia, Brasil, Chile y otras naciones. Benedicto ha reclamado que los culpables de pedofilia sean sometidos a la justicia terrenal y ha prometido que el Vaticano intervendrá a la Iglesia de Irlanda para evitar que se produzcan nuevos casos de pedofilía. Es menester orar por el Papa acongojado y por los niños abusados por sacerdotes pedófilos.

