Los venezolanos concurren hoy a votar en unas elecciones definidas como históricas en razón de que la oposición ha podido unificarse en torno a la candidatura del derechista Henrique Capriles, en esfuerzo por derrotar al presidente Hugo Chávez, quien se presenta a su tercera reelección. Aunque Chávez aventaja a su principal contendor en la mayoría de las encuestas, no hay dudas de que en términos políticos ha sido el mayor esfuerzo realizado por sus opositores para pretender desalojarlo del Poder por vía electoral, aunque ya lo intentaron por el camino de un golpe de Estado. A pesar del discurso hostil manejado por los candidatos y la denuncia del oficialismo sobre un supuesto plan para generar violencia durante y después del proceso electoral, la campaña transcurrió en relativa calma. El presidente Chávez, diezmado por un cáncer del que se proclama curado, ha tenido que realizar una campana agotadora para colocarse a la cabeza de las encuestas, aunque Capriles, con más incidencia en medios de comunicación ha logrado mantener la percepción de que puede ganar. Los ruegos son para que los venezolanos sufraguen libremente y en calma y para que la democracia sobreviva a cualquiera que sea el resultado del certamen.

